El acceso a la financiación inclusiva, la formación y el acompañamiento pueden marcar la diferencia en la autonomía económica de las mujeres en situación de vulnerabilidad. Así lo reflejan los resultados del Informe de Impacto Social del Programa CONFÍA de Treball Solidari, que este año ha cumplido 15 años, en un análisis que muestra la transformación económica y social de las mujeres que han participado en esta iniciativa de apoyo al autoempleo y la inclusión financiera. Entre los principales resultados destaca que el 73% de las mujeres que estaban desempleadas antes de incorporarse al programa gestiona hoy su propio negocio.
Los criterios de los sistemas financieros occidentales modernos excluyen a personas que, a pesar de tener las habilidades y la determinación necesarias para crear una empresa, carecen de un historial laboral formal o de ingresos suficientes. A través de microcréditos sociales, capacitación y acompañamiento, el Programa CONFÍA pretende combatir la exclusión financiera.
Más ingresos y una mejora de la economía familiar
El impacto del programa también se refleja en la situación económica de las participantes y sus hogares. El 80% de las emprendedoras que actualmente tienen un negocio declara haber mantenido o incrementado sus ingresos, mientras que el 66% afirma que la situación económica global de su hogar ha mejorado desde su incorporación a CONFÍA. Estos resultados muestran cómo el apoyo al autoempleo puede contribuir no solo al desarrollo de iniciativas empresariales, sino también al bienestar económico de las mujeres y la de sus familias.
Avanzar en la inclusión financiera
CONFÍA trabaja con mujeres que afrontan importantes barreras para acceder a los servicios financieros tradicionales. El 94% de las participantes son mujeres de origen migrante y el 23% se encuentra en situación administrativa irregular o en trámite de asilo. Las mujeres procedentes de comunidades migrantes constituyen un colectivo especialmente vulnerable que sufre exclusión financiera y que representa una parte importante de la población española.
En este contexto, facilitar el acceso a herramientas financieras es uno de los pilares para ampliar sus oportunidades. Por ejemplo, el informe señala que el 64% de las mujeres que no disponían de una cuenta bancaria cuando llegaron al programa ya cuenta con una.
Formación, confianza y acompañamiento
El modelo de CONFÍA combina financiación, capacitación y apoyo continuado. A través de grupos solidarios basados en la confianza entre mujeres, los equipos de Treball Solidari ofrecen formación, asesoramiento, microcréditos sin garantías ni avales y acompañamiento durante el desarrollo de los proyectos.
La formación desempeña un papel especialmente relevante: el 91% de las mujeres que reciben un microcrédito por primera vez accede a formación estructurada en gestión, finanzas y herramientas digitales.
La valoración de las participantes también destaca entre los resultados del informe: el 99,7% recomendaría el Programa CONFÍA a otras mujeres en su misma situación.
